Los puntos clave del Decreto Presidencial El decreto establece que la Administración General de Puertos (AGP) estará a cargo de la Hidrovía de manera temporal, por 12 meses.
A través del DNU se modifica el estatuto de la Administración General de Puertos y se faculta a la empresa del Estado a cobrar el peaje y hacer las contrataciones necesarias para mantener operativos los servicios de la Hidrovía.
La AGP estará a cargo de la Vía Navegable Troncal desde el kilómetro 1238- Ascendente- del Río Paraná, punto denominado Confluencia, hasta la Zona de Aguas profundas Naturales en el Río de La Plata exterior.
Mientras tanto, el Ministerio de Transporte avanzará con la confección y el llamado a la licitación definitiva de la Via Navegable Troncal.
El argumento del Gobierno para hacerse cargo de la Hidrovía es que la AGP tiene la capacidad técnica para planificar la ejecución de los actos y obras necesarias para la adecuada prestación de los servicios de dragado, balizamiento y control hidrológico, asegurando la presencia estatal en lo que refiere a la infraestructura.
De esta manera, el Gobierno da un giro en el control la vía fluvial por la que salen el 80 por ciento de las exportaciones argentinas. Desde 1995, la empresa Hidrovía S.A., conformada por el gigante belga Jan de Nul en sociedad con la argentina Emepa S.A., se encuentra a cargo del dragado y balizamiento de la mencionada vía navegable.
El 29 de abril, el ministro de Obras Públicas Gabriel Katopodis, a cargo de la Cartera Transporte tras la intempestiva muerte de Mario Meoni, prorrogó por 90 días hábiles la concesión.
En Transporte insisten en que la posibilidad de transferir el control de la Hidrovía a la AGP estaba en los planes alternativos que manejaba Meoni antes de morir, al igual que la prórroga, la opción que finalmente eligió el Presidente. En el Ejecutivo sostienen que el decreto que otorga el control a la AGP servirá para dar previsibilidad a los usuarios de la ruta fluvial.
A partir de esta resolución del Gobierno, el Estado se hará cargo del mantenimiento del sistema y cobrará un canon, mientras los privados continuarán con los trabajos de dragado y balizamiento de la Hidrovía, que tiene 3.500 kilómetros de extensión y por allí pasa la mayoría del comercio exterior argentino.























