Por; Víctor Hugo Denis
Lo que debería ser una jornada soñada en familia en Tigre, uno de los destinos turísticos más elegidos de la provincia, muchas veces termina convirtiéndose en una experiencia de bronca e indignación para miles de visitantes.
Con sus bellísimas islas, el tradicional Puerto de Frutos, la diversión de Parque de la Costa y el reconocido Trilenium Casino, la ciudad se presenta como “el país de los sueños”, un lugar ideal para disfrutar de un día espectacular en familia.
Pero detrás de esa postal turística aparece una problemática que genera cada vez más repudio: el caos vehicular y el cobro excesivo para estacionar en plena vía pública.
Cada fin de semana, las veredas y calles se ven desbordadas por la enorme cantidad de turistas que llegan al distrito. Conseguir un lugar para dejar el auto se vuelve una misión casi imposible. Y en medio de ese colapso, aparecen quienes exigen pagos que rondan los $12.000 o más, dependiendo del sector, para estacionar sobre un cordón o espacio público.
La situación despierta fuertes críticas de automovilistas que consideran este mecanismo como un abuso inadmisible. Muchos se preguntan bajo qué normativa se permite cobrar semejantes sumas por utilizar un espacio que pertenece al dominio público.
El reclamo apunta directamente a las autoridades municipales, a quienes se les exige transparencia, controles y explicaciones claras. Para muchos visitantes, se trata de una práctica que vulnera derechos y que transforma una salida recreativa en una verdadera pesadilla económica.
Resulta inadmisible que una ciudad que vive del turismo permita este tipo de situaciones que espantan a quienes la eligen para pasar un día de descanso.
Tigre merece ser recordada por su belleza natural y su oferta turística, no por denuncias de cobros abusivos que muchos ya califican como una verdadera estafa municipal encubierta.
Fuente: Testimonios de visitantes y relevamientos periodísticos
Las Dos Campanas | Narración y redacción: Víctor Hugo Denis






















