El secretario general del Sindicato Unico de Empleados de la Industria de Pirotecnia y Afines (SUEIPA), Guillermo Cantatore, informó que desde el sector al que representa están trabajando para eliminar los productos de alto impacto sonoro, por lo que llamó a los municipios a abrir el diálogo para “regular el uso de pirotecnia en lugar de prohibirlo”.
Con la aproximación de las fiestas de fin de año y la vieja tradición de usar juegos artificiales para celebrar resurge el pedido de diversos sectores para que esta costumbre no continue. Incluso, desde hace dos años, más de cien municipios de todo el país se sumaron a la consigna “Pirotecnia cero”, prohibiendo la venta y consumo de estos artefactos.
En este sentido, Cantatore consideró que la prohibición es “inaplicable” y que “fomenta a la venta clandestina”, dado que con las nuevas tecnologías aquellos que quieran adquirir pirotecnia lo hacen vía internet, lo cual “no está controlado”, explicó a los medio local.
“Están lastimando a una industria que aparte es una actividad milenaria”, lamentó el dirigente, que subrayó que los trabajadores del sector se dedican a la producción todo el año y para diversos eventos y no sólo para las fiestas de fin de año, aunque aclaró que en esta época la cantidad de empleados, en todos los sectores, alcanzaría a los 500 mil, mientras que el resto del año abarca a un 10 por ciento de esa cantidad.
“Los municipios tienen que sentarse a hablar con los que sabemos, no digo que un intendente sea experto en fuegos artificiales, pero tiene asesores que puede hablar con nosotros y armar una ordenanza como para regular y no prohibir. Acá lo que falta es que se regule, lo que pasa es que lleva más laburo, pero bueno, es lo que tiene que hacer el ejecutivo”, apuntó el gremialista.
Mientras esperan que el diálogo con el gobierno se abra, desde el sindicato, asegura, comenzaron a trabajar desde hace dos años junto a la red de padres de niños con TEA (Trastorno del Espectro Autista) para hacer “un cambio en la actividad” que se centra en eliminar los productos de alto impacto sonoro, como bombas de estruendo, y generar campañas para concientizar sobre el uso de la pirotecnia y cómo afecta tanto a niños con autismo como a adultos mayores y personas con otros padecimientos.






















