El programa Volver al Trabajo (VAT) llegó a su fin tras dos años de vigencia, con el pago de la última asignación en abril. La medida, prevista desde su inicio como reemplazo de Potenciar Trabajo, buscó facilitar el acceso al empleo formal sin intermediarios.
A partir de ahora, el Gobierno redirige los recursos hacia un sistema de vouchers para cursos de oficios y formación profesional, destinado a quienes opten por capacitarse.
En paralelo, se anunciaron aumentos en prestaciones sociales: la Tarjeta Alimentar subió un 137,5%, mientras que la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo (AUE) aumentaron un 561%.
El objetivo oficial es fortalecer la asistencia directa y promover la inserción laboral formal.
La medida puede tener consecuencias diversas para los argentinos, según la situación de cada persona:
Impactos positivos:
- Puede favorecer la inserción laboral formal, ya que elimina incompatibilidades con el empleo registrado.
- Los vouchers de capacitación podrían mejorar habilidades laborales y aumentar oportunidades de trabajo.
- El aumento en AUH, AUE y Tarjeta Alimentar refuerza la asistencia directa a sectores vulnerables, especialmente familias con hijos.
Impactos negativos:
- Quienes dependían del ingreso mensual del programa VAT pueden sufrir una pérdida inmediata de ingresos, al no haber continuidad del pago.
- No todos los beneficiarios accederán fácilmente a empleo o capacitación, lo que puede generar incertidumbre económica.
- Existe el riesgo de que algunos queden sin cobertura suficiente si no califican para otras ayudas.
En síntesis: la medida busca promover el trabajo formal y la capacitación, pero en el corto plazo puede generar dificultades económicas para ciertos sectores que pierden el ingreso directo.























