Por: LAS DOS CAMPANAS
Caída del consumo, cierre de PyMEs, pérdida del poder adquisitivo y una economía que no logra llegar a la mayoría de los argentinos. Para muchos sectores, el escenario actual recuerda las consecuencias sociales y económicas que dejó la década de los noventa. Mientras el Gobierno destaca la estabilidad macroeconómica, trabajadores, jubilados y comerciantes enfrentan una realidad cada vez más difícil.
A más de dos años del inicio del gobierno de Javier Milei, numerosos sectores productivos, comerciantes, trabajadores y jubilados sostienen que la situación económica actual trae recuerdos de la década de los noventa. Si bien la inflación mostró una desaceleración respecto de años anteriores, persisten problemas que impactan en la vida cotidiana: caída del consumo, cierre de pequeñas y medianas empresas, pérdida del poder adquisitivo y dificultades para sostener el empleo.
Para muchos analistas y dirigentes, el modelo económico actual presenta similitudes con el aplicado durante los gobiernos de Carlos Menem: apertura económica, fuerte ajuste fiscal y una recuperación concentrada en sectores específicos, mientras gran parte del mercado interno continúa debilitado. En distintos puntos del país, comerciantes y empresarios advierten sobre una creciente ruptura de la cadena de pagos y una menor actividad económica.
La discusión de fondo vuelve a ser la misma que hace casi tres décadas: si la estabilidad macroeconómica alcanza por sí sola para mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población. Mientras algunos indicadores muestran señales de recuperación, amplios sectores sociales sostienen que aún no perciben esos beneficios en sus ingresos, en el empleo ni en el consumo diario.
Narrador: VHD






















