Mientras los diputados ignoran la grave crisis que atraviesan los afiliados de IOMA, miles de bonaerenses sufren día a día la pérdida de prestaciones y el deterioro de un servicio de salud que alguna vez supo brindar respuestas.
Cada vez son más los consultorios, clínicas y profesionales privados que dejan de atender a los afiliados debido a los problemas de cobertura y pago. Como consecuencia, miles de personas se ven obligadas a recurrir a hospitales públicos ya saturados, profundizando una crisis sanitaria que afecta tanto a pacientes como a trabajadores de la salud.
La salud no puede ser una variable de ajuste ni una herramienta de disputa política. Sin embargo, el reciente fracaso de la sesión legislativa para debatir la situación de IOMA dejó en evidencia una preocupante falta de interés por encontrar soluciones concretas para más de dos millones de afiliados que esperan respuestas urgentes.
El kirchnerismo volvió a bloquear el tratamiento del tema y dejó caer una sesión que podría haber servido para discutir medidas destinadas a mejorar la atención y garantizar el acceso a la salud. Para miles de familias bonaerenses, la sensación es clara: la dirigencia política está más preocupada por sus propias disputas que por resolver los problemas reales de la gente.
Mientras tanto, los afiliados continúan enfrentando demoras, falta de cobertura, dificultades para conseguir turnos y la incertidumbre de no saber si podrán acceder a la atención médica que necesitan.
Medio: Las Dos Campanas























