Por Las Dos Campanas | Narrador: Víctor Hugo Denis
Mientras los aumentos en los servicios públicos continúan golpeando los bolsillos de los trabajadores, jubilados y pequeños comerciantes, desde distintos sectores sociales comienzan a encenderse las alarmas por las consecuencias que esta situación está generando en los barrios de Lanús.
Según informes del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP UBA-Conicet, los costos de luz, gas, agua y transporte crecieron alrededor de veinte puntos por encima de la inflación interanual, obligando a miles de familias a destinar una parte cada vez mayor de sus ingresos al pago de servicios esenciales.
Frente a este escenario, la referente de Igualdad Peronista, Noelia Claure, expresó su preocupación por la realidad que atraviesan los vecinos del distrito.
“Hoy un trabajador llega a mitad de mes y ya no sabe cómo afrontar las boletas, los alimentos, el alquiler y los medicamentos. La situación es angustiante. Hay familias que deben elegir entre pagar la luz o llenar la heladera”, señaló.
La dirigente sostuvo que el problema no afecta únicamente a los hogares, sino también a los pequeños comercios, almacenes, kioscos y pymes de Lanús, que ven cómo los costos de funcionamiento aumentan mientras el consumo continúa cayendo.
“Cuando los servicios aumentan por encima de los salarios, se rompe el equilibrio de toda la economía familiar. El comerciante vende menos, el trabajador pierde poder adquisitivo y los barrios empiezan a sentir cada vez más la crisis”, afirmó Claure.
Los datos muestran que la canasta de servicios públicos para una familia del AMBA sin subsidios superó ampliamente los valores registrados un año atrás, consolidando una tendencia que preocupa a especialistas y organizaciones sociales.
Desde Igualdad Peronista advierten que, de mantenerse este rumbo económico, la situación social podría agravarse en los próximos meses.
“No se puede construir una Argentina donde trabajar no alcance para vivir. Si esta política de aumentos permanentes no encuentra un límite, las consecuencias serán cada vez más profundas en Lanús y en todo el país. La gente necesita respuestas concretas y un Estado que proteja a quienes producen y trabajan”, concluyó Claure.
En los barrios populares del distrito, el reclamo se repite con fuerza: salarios que pierden contra los precios, alimentos cada vez más caros y servicios que consumen una parte creciente del ingreso familiar. Una realidad que ya no se mide solamente en estadísticas, sino en la mesa de miles de hogares que llegan con dificultad al final de cada mes.






















