Por Las Dos Campanas | Víctor Hugo Denis
En una postal que refleja la profunda crisis social que atraviesa la Argentina, las Mujeres Peronistas de la Unidad Básica Lealtad Peronista realizaron una nueva jornada solidaria para asistir a personas en situación de calle y familias vulnerables de Lanús, sectores que cada día sufren con mayor dureza las consecuencias del ajuste económico impulsado por el Gobierno nacional.
Durante la noche del viernes, militantes peronistas y referentes religiosos recorrieron distintos puntos del distrito entregando viandas calientes de arroz con pollo a vecinos que hoy enfrentan la difícil realidad de no tener garantizado un plato de comida. La actividad también contó con la participación de Gustavo, conocido como “Hijo de Dios”, quien distribuyó café caliente con pan, mientras que los niños recibieron chocolatada y alfajores.
La jornada estuvo encabezada por la referente de Mujeres Peronistas, Noelia Claure, quien remarcó la necesidad de fortalecer la organización comunitaria frente al avance de la pobreza y la exclusión social.
“No podemos permanecer indiferentes cuando vemos a más vecinos durmiendo en las calles y familias que no llegan a fin de mes. La solidaridad es una obligación moral y militante. Vamos a seguir estando donde el Estado nacional está ausente”, afirmó.
Desde el espacio señalaron que la situación social se agrava semana tras semana producto de las políticas económicas del presidente Javier Milei. El cierre de fábricas, la caída del consumo, los despidos, la pérdida del poder adquisitivo y la falta de inversiones generan un escenario de creciente incertidumbre para miles de trabajadores argentinos.
“Cada persiana que baja es una familia que pierde ingresos. Cada empresa que cierra es menos trabajo para los argentinos. Mientras tanto, el Gobierno nacional continúa aplicando un ajuste que golpea a quienes viven de su salario y a los sectores más vulnerables”, expresaron desde la organización.
También manifestaron preocupación por el deterioro de las relaciones con Brasil, principal socio comercial del país. Consideran que los enfrentamientos políticos y diplomáticos impulsados por Milei afectan la posibilidad de generar inversiones, producción y empleo en un momento crítico para la economía nacional.
La actividad desarrollada en Lanús dejó en evidencia dos realidades opuestas: por un lado, un Gobierno nacional cuestionado por amplios sectores sociales por la falta de respuestas ante el crecimiento de la pobreza; por el otro, organizaciones políticas, sociales y religiosas que continúan poniendo el cuerpo en los barrios para asistir a quienes más sufren las consecuencias de la crisis.
Mientras el hambre avanza y la demanda social aumenta, la solidaridad organizada vuelve a transformarse en un refugio para cientos de vecinos que esperan respuestas que todavía no llegan desde la Casa Rosada.























