En marzo, los costos de crianza registraron aumentos muy por encima del IPC y golpean de lleno a las familias. Con subas cercanas al 10% en algunos segmentos, la presión sobre ingresos redefine una decisión clave: tener hijos empieza a depender cada vez más del bolsillo.
Criar a un hijo en la Argentina empieza a parecer un privilegio cada vez más difícil de sostener. En un país que envejece y necesita nacimientos, los costos de la crianza corren muy por delante de los ingresos y hasta de la propia inflación. En marzo, la canasta para niños y adolescentes se disparó con subas que casi triplicaron el índice general, empujando a las familias a una ecuación cada vez más frágil. No es solo un número: es la cuenta diaria de alimentos, educación, transporte y cuidados que se acumula mes a mes. En ese escenario, la pregunta deja de ser demográfica y pasa a ser económica: tener un hijo ya no es una decisión solo familiar, es una capacidad que empieza a quedar restringida.
La canasta de crianza para menores subió con mucha fuerza durante marzo y casi que triplicó la inflación registrada durante el mes, la cual fue del 3,4%. El grupo etario que más subió fue el de los adolescentes con un avance del 9,7% el mes pasado y un acumulado de 11,28% para el primer trimestre.
Entre febrero y marzo, la canasta de crianza para recién nacidos y bebés trepó 7,3% al pasar de $480.463 a $515.236. En la franja etaria integrada por niños de 1 a 3 años el avance mensual también fue del 7,6%, luego de escalar de $572.590 a $616.046.
Entre las infancias de 4 a 5 años la suba fue del 9,8%, tras un trepar desde los $490.459 a los $538.587. A su vez, entre los niños de mayor edad (de 6 a 12 años) el incremento también fue del 9,7%, al pasar de $616.484 a los $676.431.
La inflación de marzo superó el umbral clave del 3%, al alcanzar el 3,4%, y ya acumuló diez meses consecutivos sin bajas, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El principal impulso llegó de las tarifas y la educación, en el mes de la vuelta a clases; aunque también fue clave el salto del precio del barril del petróleo, que impactó directo en los combustibles, producto de la guerra en Medio Oriente.
En el mes de la vuelta a clases, la división de mayor aumento fue Educación (+12,1%), seguida de Transporte (+4,1%) debido a los fuertes incrementos en combustibles, el transporte público y los pasajes aéreos.























