Con once meses sin desacelerar, la inflación pega más fuerte en los barrios populares: la canasta alimentaria subió más del 14% en el primer trimestre en 20 distritos del conurbano, muy por encima del IPC. La carne lidera los aumentos y profundiza la pérdida del poder de compra en millones de familias.
Lejos de estabilizarse, la inflación volvió a tomar impulso y ya acumula once meses consecutivos sin desaceleración, marcando un cambio de tendencia respecto del primer semestre de 2025.
El impacto se siente con mayor crudeza en el Conurbano, donde los alimentos básicos suben por encima del promedio general y golpean directo en la mesa de los sectores populares.
En apenas tres meses, la canasta alimentaria aumentó más del 14% en 20 distritos, mientras una familia tipo necesitó casi $80.000 extra solo para no caer en la indigencia. Con subas pronunciadas en productos esenciales y una carne que corre muy por encima del IPC, el deterioro del poder de compra ya no es una percepción: es una realidad cotidiana.
Desde el 1,5% registrado en mayo de 2025, la inflación viene aumentando de manera sostenida. Con el nuevo número, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumula 11 meses consecutivos sin desacelerarse.
El incremento de precios se siente con fuerza en los comercios de cercanía de los barrios populares del Conurbano. En 20 distritos, los 57 productos de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) aumentaron el 14,07% en el primer trimestre del año, de acuerdo con un informe privado. El dato aparece por encima de la inflación general medida por el Indec, que, de concretarse hoy la cifra mayor al 3%, rondará el 9% en el mismo período.
Una familia de dos adultos y dos hijos pequeños que en diciembre pasado necesitaba $566.541,11 para comprar los alimentos básicos y no caer bajo la línea de indigencia, precisó tres meses después $646.281,02.
En comparación con marzo de 2025, el incremento fue del 38,36%, señaló el relevamiento publicado por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci).
Sólo el mes anterior, los 57 productos de la CBA subieron el 3,36%. En febrero, la variación mensual había sido aún mayor: 8,87%. La misma familia de cuatro integrantes que un año atrás debía contar con $1.064.992,08 para cubrir sus gastos de la Canasta Básica Total (CBT) y no caer bajo la línea pobreza, en marzo pasado necesitó $1.454.132,43 (+36,54%) para los mismos gastos indispensables.
«Podemos disentir sobre los porcentajes de aumentos de los precios de los bienes y servicios indispensables que debemos consumir, sobre la composición de las Canastas de Consumo, o sobre la medición de los ingresos de los trabajadores no registrados, pero es incontrastable que la inflación no sólo no ha mantenido la tendencia descendente del primer semestre del 2025, sino que en el segundo semestre y en este primer trimestre de 2026, ha vuelto a subir sin prisa, pero sin pausa», sostuvo Isaac Rudnik, director nacional del Isepci.
Entre los aumentos más explosivos se encuentra el kilo de zanahoria con el 52,04%, mermelada de 500 gramos (+27,31%), kilo de banana (+23,21%), kilo de harina de trigo (+21,51%), aceite de mezcla en 900 ml (+20,02%), kilo de pescado (+16,50%), puré de tomates en 520 gramos (+9,09%), kilo de papa (+9,09%), kilo de carnaza (+9,03%) y fideos guiseros en 500 gramos (+8,66%). Todos alimentos que impactan directamente en la mesa de los sectores populares del Conurbano.
La carne en el Conurbano
Según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), en marzo, los cortes de vaca aumentaron un 10,6% en promedio. Esto, cuando las consultoras están estimando que la inflación es del 3,4%. Pero la carne viene subiendo por encima del IPC desde octubre y acumula un 35,9% de ajuste desde entonces.
Los datos del Ipcva corresponden a los precios de AMBA. De hecho, el mismo Indec explicó que la división de mayor incidencia en la inflación de febrero -del 2,9%- fue la de Alimentos y bebidas no alcohólicas, que alcanzó el 3,3%, “principalmente, por la suba de Carnes y derivados”.
En febrero, el Ipcva informó una suba del 4,8% en el precio de la carne vacuna que, si bien estuvo bastante por encima del IPC general, fue de menos de la mitad del aumento promedio en las carnicerías en marzo (10,6%), por lo que habrá que esperar a ver el impacto en la categoría de Alimentos cuando se conozcan los datos del Indec el martes próximo.
La carne vacuna viene subiendo en un porcentaje superior a la inflación mensual desde octubre de 2025. En septiembre, los valores de los cortes de vaca se habían actualizado un 1,8% y el IPC alcanzó el 2,1%. Pero ya en octubre, la carne se incrementó un 2,8% y el IPC fue del 2,3 y empezó a agrandarse la brecha, al 8,3% versus 2,5% en noviembre y al 11% y 2,8% en diciembre.
De esta manera, mientras la inflación acumulada de octubre de 2025 a febrero de 2026 fue del 14,1%, la carne vacuna aumentó un 35,9% en el mismo periodo. Y para entender la preferencia del consumidor -obligada en muchos casos por la variación de precios- por el pollo y el cerdo, el primero se incrementó 14,1% -en línea con la inflación- y el segundo se ajustó 13,9%, un poco por debajo.
En lo que respecta a marzo, el Ipcva reflejó que el pollo subió un poco por encima de la carne vacuna -10,9%- mientras que el cerdo sostiene los aumentos inferiores, con un ajuste del 6,3% en el tercer mes de 2026. De esta forma, los cortes de vaca acumulan una variación del 68,6% en el último año; el pollo, del 49,1%; y el cerdo, del 28,1%.





















