Por Las Dos Campanas | Narrador: Víctor Hugo Denis
La Unidad Básica Lealtad Peronista de Lanús expresó su más enérgico repudio a las constantes agresiones verbales, descalificaciones y burlas que el presidente Javier Milei dirige contra distintos sectores de la sociedad argentina, en un contexto donde millones de familias enfrentan serias dificultades para llegar a fin de mes, sostener sus hogares y escapar del endeudamiento creciente.
Las críticas surgieron tras una serie de declaraciones públicas del mandatario, quien en los últimos días volvió a utilizar un tono confrontativo contra periodistas, economistas, opositores y ciudadanos que cuestionan la situación económica. Diversos medios nacionales señalaron el recrudecimiento de los insultos y descalificaciones presidenciales, incluso frente a datos que reflejan preocupación social por el empleo, los salarios y el aumento de las deudas familiares.
En diálogo con Las Dos Campanas, la referente de Lealtad Peronista, Noelia Claure, sostuvo que «la realidad que viven los argentinos no puede ser respondida con burlas ni con agravios desde la máxima autoridad del país».
«Hay familias que no saben cómo pagar el alquiler, cómo llenar la heladera o cómo afrontar las tarifas. Mientras tanto, el Presidente responde con insultos y descalificaciones. La Argentina necesita diálogo, sensibilidad y soluciones, no agresiones permanentes», afirmó.
Desde el espacio peronista remarcaron que el clima de violencia verbal impulsado desde la Casa Rosada sólo profundiza la grieta social y aleja cualquier posibilidad de construir consensos para enfrentar la crisis económica.
Claure fue contundente al señalar que «un presidente debe estar a la altura de las circunstancias. Cuando la sociedad atraviesa momentos difíciles, la obligación de un gobernante es escuchar y contener, no ridiculizar a quienes sufren».
La dirigente también cuestionó la falta de respuestas concretas frente al aumento de la morosidad, el endeudamiento de los hogares y la pérdida del poder adquisitivo que afecta a trabajadores, jubilados y pequeños comerciantes. Distintos sondeos recientes muestran que la situación económica y los bajos salarios aparecen entre las principales preocupaciones de la población.
Desde Lealtad Peronista advirtieron que el deterioro institucional se profundiza cuando el jefe de Estado convierte el insulto en una herramienta política cotidiana.
«Los argentinos merecen respeto. Nadie votó para ser humillado. Nadie eligió un gobierno para que se burle de quienes no llegan a fin de mes. La democracia exige responsabilidad, respeto por las instituciones y compromiso con el pueblo», concluyó Claure.
Mientras la crisis social continúa golpeando a los sectores más vulnerables, desde la organización peronista sostienen que seguirán acompañando a quienes más lo necesitan en los barrios de Lanús, reclamando políticas públicas que prioricen el trabajo, la producción y la dignidad de los argentinos.




















