La política no se trata solamente de denunciar, publicar videos o buscar repercusión en las redes sociales. Ser concejal implica asumir responsabilidades, controlar al Ejecutivo y, fundamentalmente, trabajar para mejorar la vida de los vecinos.
El concejal de La Libertad Avanza de Lanús, Moroni, utiliza sus redes sociales para cuestionar el sistema de fotomultas municipal, al que califica como un negocio. Sin embargo, surge una pregunta que muchos lanusenses podrían hacerse: si tiene una banca en el Concejo Deliberante, ¿por qué no lleva esas denuncias al terreno institucional? ¿Dónde están los proyectos de ordenanza, los pedidos de informes y las iniciativas concretas para defender a los vecinos?
Denunciar en redes puede generar repercusión, pero gobernar y legislar exige mucho más que publicaciones. Lanús necesita concejales que recorran los hospitales, escuchen a los trabajadores, conozcan las necesidades de los barrios más postergados y presenten propuestas para resolver los problemas cotidianos.
Tampoco se puede analizar la política local desconociendo el contexto nacional. Mientras el presidente Javier Milei impulsa recortes en áreas sensibles como educación, salud y políticas sociales, y existen cuestionamientos públicos sobre decisiones económicas y el manejo de recursos del Estado, los representantes locales deberían explicar qué modelo de ciudad proponen y cómo piensan sostener los servicios que necesitan los vecinos.
La discusión no debería convertirse en una competencia sobre quién denuncia más o quién acusa a quién de hacer negocios. La verdadera discusión es el futuro de Lanús.
¿Qué propone Moroni para mejorar los hospitales? ¿Qué proyectos tiene para generar trabajo, fortalecer la educación, mejorar el transporte y atender las necesidades de los barrios populares? ¿Qué haría si algún día le tocara administrar el municipio?
Porque ser oposición no significa solamente señalar los problemas de otros. También significa demostrar que se tienen propuestas, capacidad de trabajo y un proyecto de gestión.
Los lanusenses no necesitan dirigentes que aparezcan únicamente frente a una cámara. Necesitan representantes que caminen las calles, conozcan la realidad de cada barrio y rindan cuentas de su trabajo.
La pregunta de fondo sigue siendo la misma: detrás de las denuncias en las redes sociales, ¿hay un verdadero proyecto para Lanús o solamente una estrategia para ganar visibilidad política?
Por Víctor Hugo Denis | Las Dos Campanas























