Por: Las Dos Campanas
En el marco de la difícil situación económica que atraviesa el país, diversos sectores sociales y políticos han vuelto a poner sobre la mesa una demanda histórica: la rebaja de los sueldos en la función pública. Esta vez, el impulso cobra fuerza desde el ámbito local, con un proyecto motorizado por diversas agrupaciones peronistas de Lanús, quienes exigen que la dirigencia política encabece un verdadero «esfuerzo compartido».
La iniciativa, alimentada por el descontento social y los recurrentes pedidos de austeridad, busca establecer un límite estricto al costo de la política. El planteo es claro: en un contexto de crisis, el Estado debe ser el primero en dar el ejemplo de contención de gastos.
Puntos clave de la propuesta
El proyecto que llevan adelante los sectores del peronismo lanusense se sostiene sobre pilares fundamentales para lograr un ahorro real en las arcas públicas:
Recortes jerárquicos: Reducción del 30% en los salarios de los cargos políticos y funcionarios de alta jerarquía.
Congelamiento de dietas: Suspensión inmediata de los aumentos salariales para representantes legislativos y ejecutivos.
Freno al gasto estatal: Proyectos de ley destinados a limitar los recursos discrecionales y achicar la estructura de gastos que sostiene la actividad política.
La austeridad como prioridad
A diferencia de otras iniciativas, esta propuesta se centra estrictamente en el ahorro presupuestario. No se trata solo de un gesto hacia la ciudadanía, sino de una medida administrativa necesaria para frenar la expansión del gasto estatal.
Desde Lanús, estas agrupaciones sostienen que la política no puede seguir funcionando bajo una lógica de privilegios mientras el resto de la sociedad ajusta su economía diaria. El objetivo es directo y sin concesiones: reducir el peso del Estado sobre los contribuyentes y demostrar que la austeridad empieza por casa.






















