La indignación recorre las calles de Lanús. Una deshonesta y censurable práctica quedó al desnudo cuando un militante de La Libertad Avanza descubriera infraganti a gente del candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Néstor Grindetti, repartiendo boletas de su candidato a intendente, Diego Kravetz, con el cuerpo presidencial de Javier Milei, en el centro de Lanús.
Política del Sur ya lo había adelantado en septiembre, cuando la performance electoral de Patricia Bullrich se caía por el barranco por las pésimas y patéticas decisiones de sus equipos de campaña. Todos los sin tierra del conurbano e incluso intendentes amarillos tenían la orden de repartir sus boletas con el cuerpo presidencial de La Libertad Avanza.
¿Kravetz candidato de Milei? Radicales advierten corte de boleta
Como se sabe, Juntos por el Cambio ha sabido hacer de su falsa diatriba del honestismo bizantino, una perezosa bandera para atacar al kirchnerismo, enemigo público número uno elegido por Mauricio Macri y en base a esa ficción construida con la onerosa anuencia de Clarín y La Nación, han construido una pared de telgopor sobre la moral amarilla, moral que empieza a desmoronarse.
Grindetti, ya denunciado por los Panamá Papers, no es un ángel de la guarda de los bonaerenses. Amparados en la doble moral, junto a Kravetz, forman parte de una casta que aún no ha dado explicaciones sobre el encubrimiento de la senadora Lorena Petrovich que pagaba a una empleada doméstica con contratos del Senado; el escándalo del ex ministro Jorge Triaca con su personal doméstico; el atentando a la vida de una vicepresidenta de la Nación; la persecución a dirigentes gremiales opositores y la “Gestapro” de María Eugenia Vidal; la lista de los aportantes truchos de la campaña del 2017 en la Provincia; el espionaje ilegal a los familiares del ARA San Juan; los negociados de los Parques Eólicos y Ausol; la donación de armas para el golpe de Estado en Bolivia; el misterioso y urgente viaje del ex Presidente en plena pandemia a Paraguay; la compleja trama de Lago Escondido; la connivencia de Macri y la Corte Suprema de la Nación; el espionaje a los detenidos por obra y gracia del derecho creativo del fallecido juez Bonadío; las muertes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel; la fuga de los dólares de la Reserva que prestó el FMI; la causa Correo Argentino; la suba del dólar luego de perder las PASO en 2019; el blanqueo de capitales para amigos, dirigentes y familiares del PRO; la venta de Macair (Macri Air) a Avianca; la relación impúdica de Juntos por el Cambio con el hecho de los bolsos de López; el negociado del diario La Nación y La Nación +; y muchas otras causas que aún cuelgan de la soga secándose al sol.
Ahora, por un hecho no menor, Grindetti y su alfil, Kravetz, han quedo expuestos cuando militantes de La Libertad Avanza levantaron el telón de la mentira y se mostró con fotos y videos de qué manera la perversión política y electoral de los amarillos de Lanús juegan las cartas marcadas haciendo trampas y dejando ver la verdadera cara de una dirigencia que ya no puede cerrar las puertas de un placard que explota de escándalos escondidos.
Fue Marcelo Villa, el tercer candidato a concejal en la lista de JXC que encabeza Kravetz, quien se hizo pasar por dirigente de Milei y contrató personas para repartir la boleta presidencial libertaria con la del aspirante a intendente PRO. Quien expuso ese ardid escandaloso fue Nahuel Sotelo, referente de los libertarios en Lanús.
























