Galante y caballero, Sergio fue siempre respetuoso de las mujeres que pasaron por su vida. Su relación con Mirta la madre de sus tres hijos y hasta con Susana Giménez, en un verano de Mar del Plata.
Caballero, galante, romántico por excelencia. Así fue Sergio Denis en el terreno del amor, circunstancia que lo instaló como un conquistador nato que siempre despertó grandes pasiones en el mundo femenino.
La vida de Sergio Denis fue movidita aunque siempre dentro del más bajo perfil. Nunca hubo situaciones de despecho ni resentimientos o escándalo alguno. Nunca ofendió a nadie y siempre se refirió a sus mujeres con respeto y nostalgia. Su infancia y adolescencia en la ciudad bonaerense de Coronel Suárez ha sido, por otra parte, la verdadera escuela que lo formó en muchas asignaciones de su vida y, por sobre todas las cosas, en el amor.
La estación de trenes, los almacenes, aquellas calles de tierra, la plaza céntrica, el viejo y querido cine de barrio constituyeron para el cantante postales únicas e inolvidables que forjaron sus vivencias más profundas y su búsqueda poética en el mundo de los afectos. Esas imágenes que parecen ser extraídas de. la novela “Boquitas pintadas” del escritor argentino Manuel Puig, son las que calaron hondo en los sentimientos del artista.
En declaraciones periodísticas. el cantante recordó alguna vez que en aquella estación de trenes, con estructura edilicia de corte inglés co. la sala de señoras, la boletería y la oficina del jefe de la estación pasó momentos inolvidables de su infancia. A muy corta distancia se encontraban los galpones y en ese ámbito, el cantante confesó que dio su primer beso: “Fue una amiguita, una aventura que vivimos como un pecado”.























