Por Víctor Hugo Denis | Las Dos Campanas
Lo que durante décadas fue considerado un derecho básico para garantizar una vida digna, hoy se ha transformado en un verdadero lujo para miles de jubilados y pensionados argentinos. Las constantes subas en las tarifas de luz, gas e internet golpean con dureza a uno de los sectores más vulnerables de la sociedad, que debe elegir entre alimentarse, comprar medicamentos o pagar los servicios para evitar quedarse a oscuras o sin calefacción.
El invierno, con sus bajas temperaturas, profundizó aún más la crisis. El incremento del consumo de gas y electricidad para calefaccionar los hogares derivó en facturas que muchos adultos mayores ya no pueden afrontar con haberes mínimos que pierden poder adquisitivo frente a la inflación y los aumentos tarifarios.
«Somos dos pensionados que cobramos la mínima y ya no llegamos a fin de mes. Tener luz, gas e internet se convirtió en un lujo. Tengo 73 años y no puedo vivir sin estos servicios porque son necesarios para cualquier persona. Si no pago, me los cortan y después tengo que ver cómo sobrevivir», expresó Juan Carlos González, pensionado, en diálogo con este medio.
La situación se repite en numerosos hogares del país. Mientras los costos de los servicios esenciales continúan en ascenso, miles de jubilados enfrentan una realidad cada vez más angustiante: vivir con ingresos insuficientes para cubrir necesidades básicas. El acceso a la energía, la conectividad y la calefacción dejó de ser una cuestión de comodidad para convertirse en una lucha diaria por la supervivencia.
Fuente: Testimonio de Juan Carlos González, pensionado de 73 años, relevado por Las Dos Campanas.




















