Un caso de coronavirus se registró en la fábrica de vidrio ubicada Solano, Quilmes y donde se desenvuelven más de 500 trabajadores. Se trata de un empleado que realiza tareas de supervisión. Reclaman suspensión de tareas hasta que se controlen todos los empleados.
Un caso de coronavirus se registró en la fábrica de vidrio ubicada Solano, Quilmes y donde se desenvuelven más de 500 trabajadores.
Se trata de un empleado que realiza tareas de supervisión y que presentó síntomas de fiebre. Por las características de su tarea, tiene que recorrer varias secciones de la planta con lo cual son muchos los trabajadores expuestos.
«La empresa, lejos de activar un protocolo, hizo omisión al alerta de fiebre por parte del compañero infectado a comienzos de la semana, y lo forzó a trabajar porque la medición de temperatura le dio apenas debajo del límite. Sin embargo, horas después el resultado de la fiebre le dio por encima del límite. Durante estas 72hs la empresa sostuvo la convocatoria a todo el personal y apenas se dedicó a desinfectar algunos elementos que utilizó el compañero. Incluso con la confirmación de un trabajador infectado no existe ninguna comunicación oficial por parte de la empresa a los trabajadores, alertando que todos deberían guardar el aislamiento», informó el medio Prensa Obrera, especializado en temáticas gremiales.
Según la denuncia «la empresa solo se ocupa de mantener la producción, poniendo en riesgo la salud de todos los trabajadores y de sus familias».
Además reclamaron «que se coloque a todo el personal de la planta en aislamiento, con un cese total de la producción, y que el Estado garantice los testeos a todos los trabajadores»
Por estos razones, solicitan que la empresa cese sus actividades hasta que se haya realizado una exhaustiva desinfección y estén los resultados de todos los trabajadores.
En el distrito, hay un antecedente directo en el Frigorífico El Federal que terminó clausurado y con denuncia penal. En San Vicente, también se detectó un caso en el Frigorífico Santa Giulia, donde los trabajadores reclaman la clausura preventiva y la toma de medidas de seguridad además de controles a todos los empleados.























