La inseguridad volvió a golpear en el corazón comercial de Lanús. Cuatro delincuentes ingresaron a una joyería ubicada sobre la calle 9 de Julio al 1100 y concretaron un robo con total tranquilidad, a pesar de la permanente presencia de móviles de Seguridad Ciudadana y de una garita policial provincial ubicada a pocos metros del lugar.
Según se observa en las cámaras de seguridad, los ladrones sorprendieron a la empleada apenas ingresaron al local. Mientras uno de los asaltantes la obligó a dirigirse al fondo del comercio para evitar cualquier reacción, los otros comenzaron a apoderarse de las joyas exhibidas. Uno de ellos, agachado frente a las vitrinas, guardaba rápidamente las piezas de valor, mientras otro vaciaba el sector del mostrador.
Cuando parecía que el golpe había terminado, uno de los delincuentes regresó para llevarse una joya que permanecía exhibida en la vidriera. Luego abandonaron el comercio sin encontrar resistencia alguna.
Lo más alarmante es que los cuatro escaparon en motocicletas a plena vista, en una de las zonas con mayor presencia de controles municipales. Comerciantes de la peatonal cuestionaron una vez más la efectividad del sistema de prevención, señalando que los patrulleros de Seguridad Ciudadana recorren el sector durante todo el día, pero los delitos continúan ocurriendo con frecuencia.
Las críticas también apuntan a la garita policial instalada a pocos metros del lugar del robo. Según denunciaron comerciantes y vecinos, la estructura permanece la mayor parte del tiempo sin personal policial. “Es una figura decorativa. Nunca vemos un policía adentro cuando realmente se lo necesita”, expresó un comerciante de la zona.
El episodio reaviva el debate sobre la seguridad en el centro de Lanús. Mientras las autoridades destacan la presencia de móviles y cámaras, los comerciantes sostienen que la prevención falla cuando los delincuentes pueden actuar durante varios minutos, escapar en motocicleta y desaparecer sin ser interceptados en una de las áreas más vigiladas del distrito.
Fuente: Cámaras de seguridad del comercio.
Por: Víctor Hugo Denis – Las Dos Campanas






















