Por Víctor Hugo Denis | Las Dos Campanas
Narrador: Víctor Hugo Denis
Mientras millones de argentinos enfrentan aumentos permanentes en las tarifas de luz, gas, transporte y alimentos, y miles de familias sobreviven entre la precarización laboral, los salarios depreciados y la falta de oportunidades, llega una nueva carga económica para quienes necesitan trasladarse diariamente: desde hoy, la Ruta Provincial 6 también tiene peaje.
La medida fue implementada por Autopistas de Buenos Aires S.A. (AUBASA), que comenzó a cobrar en los accesos ubicados en San Vicente y General Las Heras. El sistema elegido es el denominado Free Flow, una tecnología que elimina las cabinas y barreras tradicionales para registrar automáticamente el paso de los vehículos mediante lectores de patentes y dispositivos TelePASE.
Lo que se presenta como un avance tecnológico y una modernización del sistema vial es visto por muchos automovilistas como un nuevo mecanismo de recaudación que vuelve a caer sobre los mismos sectores que ya soportan una presión económica asfixiante. Para trabajadores, comerciantes, transportistas y familias que utilizan la Ruta 6 para llegar a sus empleos o desarrollar sus actividades productivas, el nuevo peaje representa otro gasto obligatorio en una economía donde cada peso cuenta.
La contradicción resulta evidente: mientras se multiplican los discursos sobre la necesidad de aliviar la carga fiscal y estimular la actividad económica, los ciudadanos siguen acumulando costos para circular, trabajar y producir. El combustible continúa entre los más caros de la región, los servicios públicos aumentan mes tras mes y ahora se suma un nuevo peaje en una ruta que durante años fue de libre circulación.
La pregunta que muchos vecinos se hacen es simple: ¿hasta dónde llegará la presión sobre el bolsillo de quienes trabajan y producen? Porque detrás de cada nueva tarifa, cada impuesto y cada peaje, hay familias que deben resignar consumo, ajustar gastos esenciales o endeudarse para llegar a fin de mes.
Una vez más, la cuenta parece recaer sobre los mismos de siempre.























