La confirmación de la salida de Roberto Baradel de la conducción del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) generó un fuerte impacto en el escenario sindical bonaerense. La decisión marca el cierre de una etapa de más de veinte años en la que el dirigente se convirtió en una de las figuras más influyentes —y también más discutidas— del gremialismo docente y de la política provincial.
El alejamiento de Baradel ya se había anticipado semanas atrás, cuando confirmó que no competiría por una nueva reelección al frente del sindicato. Sin embargo, sus recientes declaraciones terminaron de oficializar el fin de un ciclo histórico dentro de la organización gremial.
En una entrevista brindada al canal de streaming Gelatina, el histórico referente explicó los motivos de su decisión y sostuvo que su salida responde a una visión institucional del sindicato.
“Me voy de SUTEBA porque las organizaciones no son patrimonio de los dirigentes, sino de todos aquellos que tomamos la decisión consciente de organizarnos para defender nuestros derechos”, expresó.
Además, Baradel remarcó la necesidad de renovación dentro de las estructuras gremiales y aseguró que el sindicato continuará fortalecido en esta nueva etapa.
“Las organizaciones necesitan desarrollar nuevas iniciativas y atravesar distintas etapas que permitan seguir creciendo. SUTEBA ha quedado en muy buenas manos”, afirmó.
La dirigente María Laura Torre será quien tome el relevo en la conducción del gremio. Representando a la Lista Violeta, obtuvo el 76% de los votos y se impuso ampliamente sobre las listas Multicolor y Azul y Blanca, convirtiéndose en la nueva secretaria general de SUTEBA.
La salida de Baradel ocurre en un contexto económico complejo que golpea de lleno al sistema educativo y al bolsillo de los trabajadores docentes. Durante la entrevista, el dirigente también se refirió a la situación social y económica actual, diferenciando la postura del gobierno bonaerense encabezado por Axel Kicillof de las políticas impulsadas desde el Gobierno nacional.
“Siempre hubo voluntad del gobierno de la Provincia de Buenos Aires de convocar al diálogo, discutir paritarias y escuchar a las organizaciones sindicales. Pero este año la situación es muy complicada porque la plata no alcanza”, señaló.
Con su salida, Baradel deja atrás una extensa trayectoria sindical marcada por fuertes conflictos docentes, negociaciones paritarias y un rol protagónico en los debates políticos y sociales de la provincia de Buenos Aires.























