El delegado fabril de la UOM Avellaneda-Lanús, Dylan Paz, confirmó que la empresa Tenaris, perteneciente al Grupo Techint, notificó el despido de 150 trabajadores de su planta ubicada en la localidad de Valentín Alsina. Ante esta situación, los operarios anunciaron una movilización para la próxima semana hacia la sede gremial de la seccional local.
“El costo de esta situación lo tiene que pagar la empresa, que es una multinacional y tiene la espalda para hacerlo, no los trabajadores”, sostuvo Paz.
La realidad actual contrasta con la actividad que registraba la planta en 2023, cuando contaba con más de 550 trabajadores bajo convenio y operaba en tres turnos para la producción de caños destinados al Gasoducto Néstor Kirchner.
Tras perder a principios de año la licitación para la fabricación de caños del proyecto Vaca Muerta–Río Negro, y ante la falta de nuevos proyectos de gran envergadura, la planta Tenaris SIAT implementó desde abril un programa de suspensiones con el objetivo de sostener la continuidad de la actividad productiva.
“El último jueves nos confirmaron la baja de 150 compañeros que, a partir del miércoles, ya no estarán más en la planta. Son trabajadores con más de cuatro años de antigüedad, que con su esfuerzo hicieron que esta empresa ganara mucho dinero”, expresó el delegado.
Los trabajadores reclaman la continuidad del esquema de suspensiones hasta fin de año para evitar la pérdida de puestos de trabajo. La expectativa está puesta en la apertura de nuevas licitaciones previstas para octubre, vinculadas a la fabricación de caños para proyectos asociados a Vaca Muerta.
El petitorio elaborado y firmado por los trabajadores fue presentado ante las autoridades de la empresa, aunque las perspectivas de una revisión de la medida no resultan alentadoras.
“Hoy Vaca Muerta registra niveles récord de perforación y actividad. Lo que ocurre en esta planta no refleja esa realidad y responde a una política de apertura indiscriminada de importaciones que perjudica profundamente a la industria nacional y a los trabajadores”, afirmó Paz.
La confirmación de los despidos derivó en la realización de asambleas fabriles. Los once delegados de la planta acordaron impulsar, junto a más de 350 trabajadores, una movilización a la sede de la UOM Avellaneda-Lanús, donde se definirán los próximos pasos del plan de lucha para enfrentar las cesantías.
“Contamos con el apoyo de la seccional y de todos los compañeros de la fábrica. Sólo con la unidad de los trabajadores vamos a poder enfrentar esta situación”, concluyó el dirigente sindical.























