La empresa CioccaPlast bajó las persianas sin aviso y dejó a 17 operarios en la calle. Denuncian que la firma adeuda salarios, aguinaldos y aportes desde 2025. El caso expone el deterioro del entramado productivo en el sur del Gran Buenos Aires.
La crisis productiva que atraviesa el Conurbano sur suma un nuevo capítulo con el cierre abrupto de CioccaPlast, una histórica fábrica de materiales eléctricos ubicada en Banfield. Decenas de trabajadores llegaron a la planta y se encontraron con las persianas bajas y sin ninguna explicación.
La empresa, que supo emplear a más de 40 personas y funcionaba desde 1974, dejó 17 operarios en la calle y con hasta ocho meses de salarios impagos. La escena refleja el deterioro del entramado industrial en la zona sur del Gran Buenos Aires: fábricas que reducen personal, pymes que se endeudan para sobrevivir y otras que directamente desaparecen.
En medio de la recesión y la caída del consumo, el cierre de CioccaPlast se convirtió en otro símbolo del retroceso productivo que golpea a los cordones industriales del sur del conurbano.
Decenas de trabajadores de la empresa CioccaPlast, ubicada en Banfield, se encontraron con que la fábrica cerró sus puertas sin dar aviso. «Nos dejaron a todos afuera», se quejó un operario. Denuncian que hace ocho meses que no les pagan y ahora quedaron en la calle.
«Cerraron la puerta y nos dejaron a todos afuera. Muchos pibes se fueron porque no aguantaron», dijo Gastón, un empleado que hace 28 años trabaja en la firma y a quien le deben vacaciones, tres aguinaldos y ocho meses de sueldo.
La empresa Ciocca Productos Eléctricos SRL, que se dedica a la fabricación y venta de materiales eléctricos como enchufes, cajas y demás artículos, supo tener 45 empleados pero desde hace tiempo que se encuentra sumida en una crisis y muchos trabajadores decidieron irse ante la falta de pago de salarios. Actualmente son 17 trabajadores con sueldos adeudados desde agosto del 2025.
«A veces salgo de Uber o hago algo. No nos pagan. Nos prometieron que iban a vender propiedades. Hasta ahora no llegó nada», agregó Gastón en diálogo con C5N. La fábrica, que tiene 3000 metros cuadrados y comenzó sus actividades en 1974, amaneció cerrada el viernes.
Según el relato de los trabajadores, la compañía dejó de pagar aportes patronales desde octubre de 2023, por lo que los empleados no tienen obra social ni ART.
También afirman que desde octubre de 2023 no se realizan los aportes patronales, lo que dejó al personal sin obra social, sin cobertura de ART y con problemas para percibir asignaciones familiares.
«Ni siquiera un aviso, ni siquiera un ‘mañana no vengan’. Directamente llegamos y nos encontramos con esta situación», agregó Juan Carlos, un trabajador con 40 años de antigüedad, que detalló tener que tener cobrar un millón y medio mensual pero que no recibe «nada».
Juan Carlos también apuntó contra Miguel Ciocca, el dueño de la compañía, quien comenzó el emprendimiento con «una casilla con cuatro sillas» pero se fue «haciendo una empresa grande con la gente». «Venís a reclamar la plata que te deben y te gritan, te agreden, te dicen que sos un inútil”, se quejó y agregó que ni él ni sus hijos -los otros socios- se hacen responsable.
Hasta el momento, según indicaron los empleados, no habría una posición oficial clara por parte de la empresa respecto a la continuidad de las actividades o la regularización de las deudas salariales.























